Aprovechando que el pasado miércoles en la 2 emitieron el capítulo dónde se resolvía el misterio de la 3ª Temporada, me gustaría comentar un aspecto muy curioso de cómo empezó.
Como todos bien sabéis, la primera temporada de
Mujeres Desesperadas resultó ser una gran serie por su gran soplo de aire fresco que llamaba a la originalidad de las tramas, los personajes y el misterio. A parte de lo que hemos comentado, uno de los grandes atractivos eran las reuniones de las amigas, algo que se perdió durante la segunda temporada dónde el misterio de los
Applewhite hizo que
Bree se viera distanciada y en parte el personaje de
Mike Delfino perdiera esa aura de misterio que siempre lo acompañaba.
En la tercera temporada quisieron enmendar los errores que cometieron y para ello quisieron demostrar que iban en serio con la primera escena misma de la temporada, que de alguna manera se atrevía a homenajear la primera escena de la serie dónde se nos presentó el misterio de
Mary Alice.
Esta ocasión iban a variar algunas cosas pero en su totalidad vemos que es un claro homenaje y con esta primera escena, al igual que el misterio que acompañó a
Orson, demostraron que querían recuperar el espirítu del primer año.
Mary Alice Young empieza un día con aparente normalidad:
Alma Hodge observa la calle y vemos que se siente aprisionada:
Mary Alice disfruta de las flores... mientras que
Alma se lamenta:
Mary Alice y
Alma prosiguen con sus rutinas:
Tras esto
Mary Alice decide suicidarse... Y
Alma decide huir ante la desesperación de su vida:
Al momento siguiente,
Martha Huber curioseando como siempre decide descubrir qué ha pasado en casa de los
Young. Por otro lado, al día siguiente
Carolyn Bigsby decide descubrir por qué
Alma no ha aparecido en su cita.
Martha Huber encuentra el cuerpo de
Mary Alice y horrorizada corre a llamar a la policia:
Carolyn pregunta a
Orson sobre el paredero de
Alma y él le contesta que lo abandonó, de repente el loro de
Alma empieza a gritar: ''¡Orson, no!'' y esto hace que
Carolyn piense que
Orson ha matado a su mujer.
¿Podéis observar las similitudes de las dos situaciones? Lo cierto es que el misterio de
Orson superó con creces el de los
Applewhite e incluso consiguió sorprendernos a más de uno con alguna que otra vuelta de tuerca.